Inspiración en el Maestro Bar Bóo _A Estrada 1990

En mi etapa profesional en la que admiraba al Maestro Xosé Bar Bóo -aún le admiro, in memoriam-, me encargaron un edificio de viviendas en el centro, Calvo Sotelo nº 25.

El modelo de edificio que se estaba construyendo –y sigue siendo así- está basado en una falsa imitación de estilos de dos siglos atrás, con fachadas de piedra y medianeras en uralita. Quise romper con esa tónica y dejar mi impronta, algo distinto, innovador, plásticamente atractivo y funcional, exento de toda ornamentación innecesaria.

Su orientación me permitió retomar el concepto de “galería gallega” e interpretarlo conforme la época (finales del S.XX). Con la forma en punta de lanza conseguí que durante las distintas horas del día, conforme las distintas estaciones del año, la luz aporta visiones distintas del inmueble, refleja las edificaciones del entorno y ofrece distintos aspectos.

Con el control del proyecto de la planta baja, que hay un supermercado, conseguí que se utilizaran los mismos materiales y colores que en el resto del edificio, armonizando la planta baja con el resto de las plantas.

Arquitectos

  • Carlos Henrique Fernández Coto