Caramelo_Fábrica de confección de diseño. A Coruña 1990

Con el diseño de este edificio industrial pretendimos llevar al Polígono de Agrela la fachada marítima coruñesa, la que reflejan las galerías en A Marina (Cantones), simplificando el discurso y trasladándolo a finales de siglo.

El resultado de esa abstracción es una cortina continua de vidrio frente a la avenida.

El diseño de la parte industrial supuso un reto: Que circularan los camiones por los distintos pisos del edificio, desde la tercera planta hasta el sótano, todo ello con una estructura de 16 metros entre columna y columna. Las pruebas de carga fueron impresionantes: Llenamos todas las plantas de agua, como piscinas, esperando cuanto cedía. Cedió lo previsto: unos milímetros.

Arquitectos

  • Carlos Henrique Fernández Coto